<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5597478053562880833</id><updated>2012-02-16T11:53:41.129+01:00</updated><title type='text'>Calle Libertad</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://callelibertad.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5597478053562880833/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callelibertad.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Antonio Benítez Gallardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15084924856252419695</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5597478053562880833.post-8819908803299357604</id><published>2011-02-16T16:47:00.003+01:00</published><updated>2011-02-16T17:10:26.000+01:00</updated><title type='text'>Recuerdos del pasado</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La decisión del ayuntamiento de Algeciras de cerrar el&amp;nbsp;antiguo Asilo de San José, de propiedad municipal, sin que hasta la fecha haya iniciado los trabajos imprescindibles para reparar los daños que la incuria y el abandono de sus responsabilidades - no sólo&amp;nbsp;como guardían de la legalidad urbanística sino como propietario -&amp;nbsp;&amp;nbsp;han provocado, justifica que la primera entrada de esta Calle Libertad que hoy propongo a quienes la visiten, sean&amp;nbsp;los comentarios que escribí, hace ya algo más de cinco años, con motivo del centenario de la colocación de la primera piedra del histórico edificio. Ahí van:&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;"Ocupado, aunque no mucho, en la preparación de los actos oficiales del único centenario que conoce – el de la Conferencia que asoció el nombre de Algeciras al reparto de África entre las potencias de la época y a la última desgraciada aventura colonialista española -, el gobierno municipal ha perdido la oportunidad de celebrar los cien años de un acontecimiento de auténtica trascendencia social que tuvo lugar pocos meses antes del inicio de la Conferencia Internacional sobre Marruecos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;En su Historia de Algeciras, Pérez Petinto cuenta que “en 1905 se establecieron, en parte del edificio que fue Convento de la Merced, las hermanitas de Ancianos Desamparados”. Que el viejo caserón, compartido con la cárcel del partido y con el juzgado de instrucción, no debía reunir condiciones para la función a que se destinaba lo pone de relieve el hecho de que “al poco, comenzaron [las hermanas]… un edificio propio para Asilo”. Aunque Pérez Petinto no lo dice, la primera piedra de lo que, con el tiempo, sería Asilo de San José fue colocada la tarde del 8 de septiembre de 1905 asistiendo al acto la Corporación Municipal, invitada por la superiora de la comunidad. Sin más ayuda de las administraciones públicas que una mínima subvención municipal, la participación generosa de los ciudadanos y de las organizaciones sociales, no sólo de la ciudad sino de la comarca, fueron añadiendo piedras – muchas de la cantera de Los Guijos - a la primera. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Las dificultades de la empresa fueron tantas que a mediados de 1909 se anunciaba la venta del "magnifico edificio, casi construido, que [...] se destinaba a Asilo de Ancianos. Felizmente, el tesón de las monajs y el esfuerzo y la ilusión de todos impideron la venta y permitieron finalizar las obras de uno de los edificios más entrañables de la ciudad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language: ES;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Proyectado y construido en una ciudad cuya población era poco más de 12.500 habitantes a principios de 1905, fruto de la solidaridad de un pueblo, el Asilo acogió a los primeros residentes a finales de junio de 1914, casi nueve años después de la colocación de la primera piedra. También en junio, pero en 1999, ochenta y cinco años después, los ancianos y las religiosas dejaron para siempre el viejo edificio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Pese a ser parte imprescindible de la historia social de la ciudad cuando, a finales del pasado siglo, se llevó a cabo la revisión del Plan General de Ordenación Urbana los redactores de la nueva propuesta de planeamiento, aunque incluyeron como elemento de valor ambiental sus jardines que dan frente a la Avenida Blas Infante, no encontraron ni en el edificio ni en sus dependencias méritos suficientes – ni artísticos, ni históricos, ni tan siquiera sentimentales – para incorporarlo al catálogo de edificios a conservar. Carente de la protección que implica la inclusión en el patrimonio arquitectónico, falto de la preocupación y el interés por su conservación mostrados por las Hermanas, desde el momento en que pasó a ser – no sé a que precio – propiedad municipal, abandonado a su suerte, el deterioro del Asilo se hizo evidente. Destinado a equipamiento comunitario, inaugurado en su día como centro universitario, convertido hoy en un lugar tétrico e insano, el edificio del Asilo es un cajón de sastre donde tienen su sede la Escuela de Turismo, el Aula del Estrecho, el Ateneo, un par de Hermandades de Penitencia, Barrio Vivo, y alguna otra organización que se me queda en el tintero. Cada uno a su aire, en la medida de sus posibilidades y en función de sus necesidades, hace el uso que puede de los espacios concedidos, soportando inconvenientes y carencias de todo tipo, y todos en precario, amenazados por el desahucio, porque el edificio parece irremediablemente condenado a la ruina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Acostumbrado sólo a vender bienes comunes, el gobierno municipal ha sido incapaz hasta ahora una propuesta adecuada que permita dar un uso integral a un edificio cuyo volumen ha desbordado su capacidad de gestión. Sin embargo, el centenario de la colocación de la primera piedra le ofrece la oportunidad de atender las demandas sociales que reclaman su compromiso con la rehabilitación del Asilo, ofreciendo en él un proyecto cultural serio y coherente, que garantice la continuidad y mantenga vivo y en pie un elemento singular de nuestro patrimonio histórico."&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: right;"&gt;Publicado en el diario Europa Sur los días 14 y 21 de septiembre de 2005&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5597478053562880833-8819908803299357604?l=callelibertad.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callelibertad.blogspot.com/feeds/8819908803299357604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://callelibertad.blogspot.com/2010/12/recuerdos-del-pasado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5597478053562880833/posts/default/8819908803299357604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5597478053562880833/posts/default/8819908803299357604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callelibertad.blogspot.com/2010/12/recuerdos-del-pasado.html' title='Recuerdos del pasado'/><author><name>Antonio Benítez Gallardo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15084924856252419695</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
